Evaluación Regional de Híbridos de Maíz - Campaña 2016/2017

Por los Ing. Agr. Raúl Candela y Diego Cordes del INTA Jesús María

1- Introducción

El maíz (Zea mays) es un cultivo con fuerte presencia en el Norte de Córdoba. En la última década el promedio de superficie sembrada de maíz ha sido de un 35 % con respecto a la superficie agrícola total en los departamentos Colón, Totoral y parte de Tulumba, lo que muestra la importancia regional de este cultivo en la rotación con soja, que en algunos casos llega al 50%. Más aun teniendo en cuenta que debido a la alta variabilidad de la siembra de trigo, hay años en los que es el maíz la gramínea exclusiva. El panorama del cultivo se ve favorecido por las condiciones agroclimáticas, la preferencia de los productores, la demanda, el mercado, la actividad ganadera dependiente del cereal y el desarrollo de la tecnología genética.

La provisión de ciertos nutrientes del suelo es muy dinámica y está sujeta a fluctuaciones de temperatura y humedad de los suelos, y al movimiento de los mismos junto con el agua del suelo (Méndez et. al., INTA, 2012)

Debido al cambio climático observado y a la variabilidad climática (El Cambio Climático en la Argentina, SAYDS, 2009), que ha tenido expresiones muy marcadas en la región centro norte de la provincia de Córdoba, es necesario generar información local acerca del impacto de distintas alternativas en las prácticas agronómicas habituales como la fertilización en un cultivo de gran relevancia local y nacional como es el maíz, para un uso racional, eficiente y sustentable de los recursos en este nuevo escenario ambiental.

En este contexto, el INTA Jesús María llevó adelante la 21a campaña consecutiva de ensayos de híbridos comerciales de maíz. En esta oportunidad se sembraron tres ensayos en secano en distintos ambientes (Unidades Experimentales) con el objetivo de generar información local acerca del comportamiento productivo y sanitario de los híbridos y la respuesta a distintas estrategias de fertilización en la región centro norte de la provincia de Córdoba.

 2- Materiales y métodos

Los ensayos se realizaron en cercanías de las localidades de Barranca Yaco y Cañada de Luque, en el departamento Totoral, y Jesús María en el departamento Colón. En todos los casos se realizaron dos tratamientos con diseño de testigos apareados, se utilizó sembradora neumática y al momento de la cosecha se pesaron las parcelas en tolva balanza. Los resultados se corrigieron por superficie y por humedad (a 13,5%), con el correspondiente análisis por testigos apareados. Cada parcela era de 4 a 5 surcos de ancho dependiendo la sembradora utilizada, por 200 metros de largo, arrojando una superficie total de cada ensayo de entre 1,5 a 2 hectáreas.

En las Unidades Experimentales (UE) de Barranca Yaco y Jesús María los distintos tratamientos consistieron en la aplicación de la misma dosis de fertilizante pero en distintos momentos, a la siembra (FS) o en V6 (seis hojas desplegadas) que es el estado fenológico donde comienza una etapa de gran demanda de nutrientes por parte del cultivo de maíz (Andrade et. al., 1996); en Cañada de Luque los tratamientos consistieron en dosis simple y dosis doble de fertilizante en distintos momentos (refertilización).

Se detrminó el daño por Helicoverpa zea en la UE Cañada de Luque mediante el porcentaje de plantas con

espigas dañadas en el estado fenológico R4 (grano pastoso) en 20 plantas por parcela (Massoni et. al., INTA, 2014).

La evaluación sanitaria se realizó en forma periódica, determinando fundamentalmente % de incidencia de enfermedades en los distintos estadíos fenológicos.

3- Resultados y discusión

En los casos en los que se realizó la fertilización a igual dosis pero en distintos momentos, sólo en la UE Jesús María se observan diferencias: un mayor rendimiento general de todos los híbridos inclusive el testigo en el tratamiento FS (fertilizado a la siembra) en comparación con el tratamiento V6 (fertilizado en V6). En la UE Barranca Yaco en cambio los resultados son dispares.

En el caso de la UE Cañada de Luque, no se observa respuesta del cultivo a una doble dosis por medio de fertilización a la siembra más refertilización en V6, con respecto a la aplicación de una dosis simple sólo en V6.

Hay que destacar que, a diferencia de las dos campañas estivales anteriores donde las precipitaciones durante el ciclo del cultivo fueron muy superiores al promedio histórico, en la presente campaña fueron normales o inferiores, por consiguiente la humedad edáfica fue la principal limitante y el riesgo de lavado de nutrientes fue bajo.

Sanitariamente se observó en los primeros estadios fenológicos la presencia de manchas blancas en las hojas, enfermedad conocida como lunar blanco del maíz, cuyos agentes causales, según diferentes estudios, son patógenos muy diversos. Hay que remarcar que no es la misma enfermedad que la mancha blanca que es causada por un hongo, Phaeospaheria maydis, y que es una enfermedad grave en Brasil. El lunar blanco se presentó en todos los híbridos de los ensayos, haciendo su aparición desde V4 con una baja severidad. El desarrollo de esta enfermedad, se restringió al principio del ciclo del cultivo, quedando principalmente en las hojas basales no generando inconveniencia para el cultivo. Es importante remarcar que la campaña pasada esta enfermedad tuvo el mismo comportamiento.

La roya común del maíz (Puccinia sorghi) se empezó a detectar en los ensayos en estadios fenológicos tempranos observándose las primeras pústulas en V5, en todos los híbridos, pero con una incidencia del 25% y en una baja severidad. La enfermedad acompañó durante el ciclo del cultivo, avanzando desde las hojas inferiores a las superiores, aumentando su incidencia que llego prácticamente al 100%, pero manteniendo una baja severidad. Por esta razón no fue necesario realizar aplicaciones de fungicidas durante el periodo crítico que va desde el estado vegetativo V8 hasta R1 (algunos estigmas visibles), que es el primer estadio reproductivo, con el fin de proteger la hoja de la espiga (He), y las hojas inmediatamente superior (He+1) e inferior (He-1) que representan aproximadamente el 40% del área total de la planta.

El Tizón común (Setosphaeria turcica; anamorfo: Exserohilum turcicum) se empezó a observar con una baja incidencia y severidad recién en R3 (grano lechoso) debido a las condiciones climáticas del año (baja precipitaciones desde la segunda quincena de febrero y el mes de marzo).

Se detectaron también en muy baja incidencia y severidad, otras enfermedades como cercospora, antracnosis y bacteriosis.

Agradecimientos

Se agradece la incondicional colaboración de la Familia Delprato de Barranca Yaco, de la Cooperativa Máximo Paz de Cañada de Luque, y de propietarios, técnicos y empleados de Estancia La Florida de Jesús María; a los semilleros participantes Alianza, Syngenta, Don Mario, Dow, Sursem, ACA, a sus Asesores Técnicos y a sus Representantes Zonales en la provisión de semillas y la confianza depositada en nuestro trabajo; a los todos los técnicos e investigadores de INTA que colaboraron en la 10a recorrida.

 

 

  • Calle Tucumán 255, Jesús María, CP 5220, (X5220BBE)

  • Cel: (03525) 155 06160
    Fijo: (03525) 421241
    (03525) 420416

ENLACES ÚTILES