El Melilotus como Cultivo de Cobertura y Forraje para la Recría

Además de generar materia orgánica, el “trébol de olor amarillo” se destaca por prestar otros servicios: puede ser alimento para el ganado y evita el nacimiento de malezas.

Según el Ing. Agr. Luis Lanfranconi (INTA Río Primero), una de las estrategias fundamentales para ganarle el partido a las malezas son las gramíneas o leguminosas de cobertura o de “servicios”. Así lo aseguró en la última Agrojornada organizada por Agrovoz y Agroverdad, donde expresó que “es clave adoptarlas, sobre todo en modelos de siembra tardía”.

“Si llegaste con malezas grandes y rusticadas por las heladas y la falta de agua, tenés que hacer una mezcla de varios herbicidas, incluyendo algún quemante, que puestos en la pulverizadora significan 40 o 50 dólares por hectárea. Es lo mismo que te hubiera salido sembrar un cultivo de cobertura”, explicó.

Ante este escenario, ¿cuáles son las variedades que mejores servicios están prestando en el centro-norte de Córdoba? Para Lanfranconi, hay mucha inquietud de los productores en relación a la vicia, aunque que cree que es una planta que presenta algunos inconvenientes. “Si no se siembra a tiempo, no alcanza a desarrollarse y no tiene efecto sobre las malezas”, admitió el técnico.

En concreto, su recomendación es comenzar a probar mezclas de centeno con melilotus. Este último es un forraje que no sólo ayuda a evitar el nacimiento de “yuyos”, sino que presta otros servicios: puede ser alimento de ganado y contribuye a la generación de materia orgánica. “Aporta hasta 80 kilos de nitrógeno al suelo, además de poseer un sistema de raíz muy poderoso que genera macro poros”, destacó Lanfranconi.

MELILOTUS: UNA BUENA ALTERNATIVA PARA EL CENTRO Y NORTE DEL PAÍS

Cristian Fogar es ingeniero agrónomo y productor agropecuario de Sáenz Peña, provincia de Chaco. Su caso es un claro ejemplo de búsqueda de alternativas para los suelos agrícolas-ganaderos. Fogar sembró melilotus en un campo cercano a la “Ciudad Termal”, marcando una experiencia interesante al destacar al “trébol amarillo” como “alimento para el ganado y cobertura para el suelo”.

Según el ingeniero, el cultivo de melilotus le generó muy buenos resultados: de un lote de 60 hectáreas, dio alimento a 110 animales y, por si fuera poco, logró una buena cobertura para el suelo, libre de malezas. “Estamos muy satisfechos (...) Al ser una leguminosa, el melilotus incorpora nitrógeno al suelo y, por sus raíces pivotantes, hace de cincel biológico, lo cual viene de diez para suelos compactados”.

Fogar explicó que el trébol fue sembrado junto con avena negra, teniendo esta ultima un ciclo otoñal/invernal, mientras que el trébol, un ciclo invernal/primaveral. “Lo usamos como forraje para recría, pero también sirve para cultivo de cobertura”, aseveró, aclarando que “a esto lo hacemos tratando de no hacer sobre pastoreo, sino con pastoreo rotativo usando boyeros”.

Otro dato interesante que aportó el productor es que el melilotus se resembró solo al año siguiente, por el semillero natural que se generó. Al mezclarse el melilotus con avena negra, “se mejoró la estructura de la parte más superficial del perfil del suelo”.

“La verdad que hoy, casi seis meses después, pudimos dar de comer en 60 hectáreas a 110 animales”, concluyó entusiasmado Fogar. Sin embargo, recordó que es necesario hacer un buen manejo para evitar empaste o meteorismo.

LOS BENEFICIOS DEL MELILOTUS

El melilotus o “trébol de olor amarillo” incrementa la disponibilidad de nitrógeno en el suelo por el proceso simbiótico de las bacterias que nodulan sus raíces. En ese sentido, tiene la capacidad de reemplazar total o parcialmente el uso de fertilizantes sintéticos.

La intersiembra de leguminosas sobre pasturas preexistentes, puede resultar de valor tanto por aspectos relativos a la sustentabilidad, como por la predictibilidad y mayor seguridad en la disponibilidad forrajera. Sin considerar cuestiones de coyuntura de mercado o política económica, al menos desde el punto de vista biológico, la intersiembra debería tener un impacto favorable en la productividad y rentabilidad de los sistemas de cría bovina.

En cuanto a las “posibles combinaciones”, el melilotus puede sembrarse junto a gramíneas como el centeno o la avena negra. Constituyen una buena mezcla, al ser coincidentes los ciclos productivos. Mientras que las gramíneas tienen un ciclo otoñal/invernal, el ciclo del melilotus es invernal/primaveral. Así, el período de aprovechamiento es mayor (la producción forrajera se ve incrementada y, por ende, la producción de carne también).

  • Calle Tucumán 255, Jesús María, CP 5220, (X5220BBE)

  • Cel: (03525) 155 06160
    Fijo: (03525) 421241
    (03525) 420416

ENLACES ÚTILES