Hace aproximadamente 10 años, el farmacéutico Julio César Daniotti decidió incursionar en el negocio de la alfalfa. Sin tener ningún tipo de vinculación con el campo, el socio de SRJM se lanzó a producir y comercializar megafardos por sugerencia de uno de sus hijos.
En la actualidad, Daniotti administra alrededor de 500 hectáreas de alfalfa cerca de Jesús María. No sólo abastece a tambos y feedlots de la zona, sino que también cumplió con su objetivo de exportar. Destacando su crecimiento como productor forrajero, la SRJM mantuvo un cara a cara con él.
>> Julio, ¿te acordás cuándo fue tu primer acercamiento con la alfalfa? ¿Qué fue lo que más te llamó la atención de este cultivo?
>> En el año 2013, la Sociedad Rural de Jesús María hizo un convenio con la Asociación Educativa Pío León y sembraron 20 hectáreas de alfalfa. Nosotros habíamos comprado las máquinas, pero todavía no teníamos alfalfa implantada. Nos ofrecimos a hacer servicio y ahí fue mi primer acercamiento con el cultivo. Desde un principio, me pareció un cultivo muy noble y más estable que los tradicionales. Más allá de esto, lo que más me llamó la atención fue la maquinaria para hacer los megafardos. Era algo muy novedoso para la zona.
>> ¿En qué regiones se da mejor el alfalfa? ¿Para qué tipo de ambientes se recomienda?
>> La alfalfa tiene el beneficio de que se adapta a casi todos los ambientes y zonas. Es un cultivo que podés encontrar casi en cualquier lugar. Mayormente necesita de clima seco pero con buena humedad en el suelo, si es para la confección de rollos o megafardos.
>> ¿Qué tan rentable es la alfalfa como negocio? ¿Cuáles son sus beneficios, a comparación de cultivos tradicionales como la soja y el maíz?
>> La alfalfa es un cultivo con la misma rentabilidad que la soja o el maíz. La ventaja es que se trata de un cultivo más estable. Si por ejemplo te cae piedra, se te puede arruinar uno de los siete cortes que podés hacer en el año. Es decir, podés errarle a un corte, pero tener revancha en el próximo. La soja, en cambio, es más riesgosa; cae piedra y perdés toda la producción.
>> ¿Cuál es la mejor fecha para sembrar alfalfa? ¿Cómo debería ser su manejo agronómico?
>> Según nuestra experiencia, la mejor fecha de siembra es desde mediados de marzo hasta mediados de abril, para que tenga un buen desarrollo durante el invierno y la primavera. En lo posible, no se debería hacer cultivo de verano previo a la siembra, para poder juntar humedad en el perfil y lograr sembrar en una fecha óptima. La alfalfa debe producirse como un cultivo de punta, usando todas las herramientas al alcance para lograr la mejor y mayor producción.
>> ¿Qué les recomendarías a aquellos productores que desean iniciarse en el negocio de la alfalfa? ¿Qué es lo primero que tienen que tener en cuenta al momento de empezar?
>> Les recomiendo que se animen, que no es algo difícil. En mi caso, me dio muchas satisfacciones logrando superarme año a año hasta lograr mi objetivo, que era llegar a exportar. Lo primero a tener en cuenta es disponer de la maquinaria o alguien que te realice los servicios, ya que esto es fundamental para hacer el trabajo en tiempo y forma.
>> ¿Cuál es el capital/inversión mínima para incursionar en la alfalfa? ¿Qué tipo de maquinarias e insumos son imprescindibles?
>> El costo de implantar alfalfa ronda entre los 500 y 600 USD la hectárea. Se puede sembrar las hectáreas según el alcance de cada productor, es decir, no hay una superficie mínima. Contar con las herramientas o alguien que te brinde el servicio es imprescindible. Se necesita segadora, rastrillo, rotoenfardadora o megaenfardadora y un pinche.
>> ¿Qué debería hacer aquel productor que no cuenta con toda la maquinaria necesaria? ¿Qué tan factible es asociarse y trabajar en equipo?
>> En la alfalfa es muy importante lograr asociación y trabajo en equipo. Es un cultivo que necesita eso, para poder lograr estabilidad en el trabajo y en los mercados. Se trata de un nicho muy grande, que es imposible satisfacer solo a lo largo del año. Si no se tiene maquinaria propia, se puede contratar servicio o asociarse para trabajar en conjunto .
>> ¿Qué particularidades presenta la cadena de comercialización de la alfalfa? ¿Quiénes son los principales compradores a nivel interno y externo?
>> Los principales compradores son los tambos y feedlots. El mercado interno es muy fuerte y es algo que no se debe desatender, ya que usa todas las calidades que vamos confeccionando y tiene continuidad durante todo el año. Y el mercado externo es un gran demandante, pero requiere más parámetros de calidad que el común del mercado interno y mayores volúmenes, que son difíciles de lograr en forma individual y sostenida.
LAS VENTAJAS DE PRODUCIR ALFALFA
A diferencia de la soja, la alfalfa es conocida por ser una gran remediadora de suelos. «Fija el nitrógeno en el suelo y engorda la tierra. Es notable cómo te rinde mejor una soja o un maíz después de haber sembrado alfalfa», aseveró Daniotti. A nivel nutritivo, en tanto, el forraje no sólo aporta proteínas al animal, sino también fibras y minerales. «Aparte de la proteína, la alfalfa tiene un montón de otros beneficios; por algo le dicen la reina de las forrajeras», agregó.
SER EFICIENTES DURANTE EL HENIFICADO
El proceso de henificación integra tres etapas fundamentales: el corte, el andanado o rastrillo y la confección de los rollos, fardos o megafardos. En cada una de estas fases, se debe cuidar que el forraje se seque rápido, sin que la hoja se caiga en algún momento (el 70% de los nutrientes se encuentra en la hoja).
En cuanto al andanado puntualmente, es clave hacerlo con un 30/35% de humedad y no cuando el forraje está muy seco. Sólo de esta forma, se pueden evitar pérdidas de hasta el 30%. “Si el ambiente está muy seco, no podés enfardar porque toda la hoja se te cae al suelo. En ese caso, tenés que esperar hasta la noche para que la hoja esté un poco más húmeda», explicó Daniotti.
DESAFÍOS DEL NEGOCIO
La demanda mundial de alfalfa, en sus distintos formatos, está insatisfecha. Si bien actualmente casi todo se está canalizando en el mercado interno, la apuesta es internacionalizar la producción con tecnología.
Hoy, se producen aproximadamente 3.000.000 hectáreas de alfalfa en el país, de las cuales alrededor de 600.000 pertenecen a Córdoba, siendo la principal provincia de donde sale el grueso de las exportaciones. En cuanto a los desafíos de la cadena de la alfalfa, Daniotti mencionó los siguientes:
>> Implantación (semillas fiscalizadas y de buena genética + buenas técnicas de sembrado).
>> Mayor Inversión en Maquinaria y Nuevas Tecnologías (rastrillos giroscópicos + megaenfardadoras para la obtención de productos de alta calidad).
>> Logística (la importancia del secado y compactado para subir el heno a un contenedor; la reducción de costos de fletes para los mercados interno y externo).
>> Comercio exterior (los mercados extranjeros exigen volúmenes muy grandes y un solo productor difícilmente lo pueda cumplir).
BUSCAR ACOMPAÑAMIENTO Y ASESORAMIENTO TÉCNICO
Si recién estás arrancando/incursionando en el negocio de la alfalfa, desde SRJM te recomendamos asociarte al Clúster de Alfalfa de Córdoba, creado en 2019 con el padrinazgo de nuestra Rural.
Actualmente, cuenta con alrededor de 100 socios y más de 10 provincias adheridas, como Chaco, La Rioja, La Pampa y Buenos Aires. Además del acompañamiento técnico, dicho Clúster ofrece un Programa de Internacionalización de Empresas, planillas de cálculo y los valores actualizados tanto del heno en sus distintos formatos (rollos, megafardos y fardos), como de los servicios. No dejes de comunicarte al 3513060717 (WhatsApp) o por mail a clusteralfalfa.adm@gmail.com
























